La cena de los idiotas
Un “cóctel molotov” no es un arma. Sí amigos… así es; así los tres jueces de la Audiencia Nacional que juzgaban a los integrantes del grupo “Jarrai”, han decidio algo que a uno ya, nada más leerla, se te quita el hipo, se te corta la respiración y uno se pregunta cómo es posible que tres jueces hayan dictado una sentencia de semejante calibre.
Para quienes no sepan qué es la Audiencia Nacional, os lo explico en poca palabras: es un Órgano Jurisdiccional de carácter especial, con jurisdicción territorial en todo el Estado, que conocen de delitos especiales, y en especial sobre terrorismo y narcotráfico; no obstante tambien conocen de delitos, por ejemplo, contra la salud pública cuando haya más de una comunidad Autónoma impicada o que sus efectos preniciosos (del delito) alcanza a más de una Comunidad Autónoma, como asi sucedió en el famoso caso dle Aceite de Colza.
Pues partiendo de esta pequeña lección de derecho, la última sentencia de dicho órgano, que juzgaban a los integrantes de tan inefable grupete de amiguetes, cuya dedicación “kultural” era quemar autobuses, destrozar ciudades, lanzar cócteles molotov y amenazar a cualquiera que no les bailara el agua… resulta que no son terroristas, “porque no usaban armas” aunque si son una asociación ilicita. Casi na. La diferencia es de órdago, pues de condenar por terrorismo a asociación ilegal, es entre meterles un puro y solo darles un cachete con tirón suave de oreja a modo de “y no volvais a hacerlo mas! .. eh?”
Tengo clara una cosa con esta sentencia. Esta sentencia seguro que es producto de una cena entre los tres magistrados, en la que se han apostado quién hace la sentecia más idiota y absurda, como en la película de Francis Veber “Le dîner de Cons”. De momento ya lo han conseguido. Han dictado la sentencia más abasurda, idiota y descerebrada que nunca se haya podido ver en la historia del disparate jurídico.
Parece ser, que a los señores magistrados Ollero, Pedraz y Guevara, no se les ha ocurrido otra cosa que, establecer como premisa, que un cóctel molotov, no es un arma. Vamos a ver, un cóctel molotov, no es en nombre de una bebida isotónica, y según la receta original de Sergey Molotov, se compone de un recipiente de vidrio, gasolina y un trapo que lo cierra, que al empaparlo, encender el trapo saliente y lanzarlo, arde todo lo que toca. SI ESTO NO ES UN ARMA… O YO ES QUE SOY TONTO, O ES QUE DE ARMAS NO ENTIENDO. En la Segunda Guerra Mundial los americanos lo utilizaban contra los tanques alemanes. Cualquier persona con un poco de sentido común… sabe que ese artefacto incendiario es UN ARMA. Lo demás, es hacernos comulgar con ruedas de molino. Y yo pregunto… si el cóctel molotov no es un arma… entonces un bate de beisbol, o una barra de hierro tampoco es un arma, pues uno es para batear con fuerza la pelota en un partido de beisbol y lo otro para hacer palanca con el fin de levantar objetos… pero nunca para hacer daño. A ver si estos niños disparaban con sus tiradores, bolitas de papel. Desgraciadamente , eso los señores magistrados, lo han omitido, y más o menos es con lo que se divierten en la calle.
Para más sorma… en las noticias veo al enclectico ZP, cuando el Sr. Alcaraz, Presidente de la AVT, le preguntaba sobre el tema, hubo este lacónico diálogo:
ZP: - “In-creible”
Sr. Alcarz: - Pero Sr, Presidente… ¿increible bueno… o increible malo?
ZP: - “In-creible”
Saquen ustedes sus conlcusiones. ¡Vamos, que no se lo cree ni él mismo!
Con cosas como ésta, no me extraña que mi amiga chocoadicta, me comente a raiz de un post, que más que una democracia esto se empieza a parecer otra cosa y; me temo que flatline, tendrá que aplicarme una terapia de choque.


