El perro Dolor
Dolor. Eso es lo que siento últimamente. Me duele el alma. Me duele la respiración. Cada bocanada de aire es una vuelta más del trinquete de este potro de tortura que es el sentimiento de sentirse solo. Mi alma esta tan repleta de púas que se me clava en la carne cansada de penar por mis pecados.
No hay analgésico que calme o alivie esta pesada carga. Pero he de llevar esta cruz. Todos llevamos una cruz. No importa como sea. Todos la tenemos. La llevamos como podemos. Pero a veces, soportar esa carga nos produce dolor. Un dolor sordo pero está ahí. Envenena nuestra alma y la corrompe como una impía deuda difícil de saldar.
Me imagino que van a decir muchos que me conocen… que eso lo arregla un poco de esa medicina que llaman sexo. Ni mil veces practicar sexo lo arregla. El sentimiento de soledad no lo arregla, dicho mal y pronto, “ni uno, ni mil polvos”. El sentimiento de soledad se cura sabiendo y sintiendo, que alguien te espera en algún lugar , que alguien está ahí, que a alguien puedes darle algo más que una amistad.
Reconozco, yo pecador, que puede que me haya portado mal con las mujeres en alguna que otra ocasión. Reconozco que en más de una ocasión he pecado de indolencia con ellas. Nunca he sido un Don Juan. Nunca he pretendido serlo. Simplemente ser yo. Ser yo, sin caretas, sin máscaras. Simplemente ser lo que soy. Es triste comprobar que este ser, causa en algunas mujeres (y mucho me temo que en un sector mayoritario) un rechazo frontal, por mi tan peculiar forma de ser. Todas quieren ser amigas mías, pero de ahí… no más.
Dicen que unas vacaciones lo arreglarían todo. No estoy seguro de ello. Las heridas me sangran con tanta fuerza, que ya no me quedan apenas fuerzas para contener la hemorragia. Entumecí mis emociones, mis deseos, me bebí mis lágrimas, una y mil veces mil. De hecho lo he estado haciendo un largo tiempo.
Así es este perro llamado Dolor.



Bueno, yo no te conozco de nada… Así que no te puedo aconsejar.
Pero entiendo lo que dices, y te puedo decir que todo se pasa, hasta ese dolor que sientes.
Y piensa que el amor no se busca, el amor se encuentra. Y sí, seguro que por ahí fuera hay alguien especial. Y lo de haber hecho daño… Bueno, todos hemos hecho daño alguna vez (unos más que otros), pero lo importante es no haberlo hecho a sabiendas, y no volver a repetir los errores que cometiste una vez.
Un beso, y ánimo.
Comment by PerdidaenMadrid — July 19, 2005 @ 7:17 pm
Siento mucho que sufras ese dolor, siempre he dicho que te puedes sentir muy solo rodeado de gente o muy acompañado estando solo. Pero estos momentos pasan, y en tu caso pasarán también, en algún lugar, en algún momento dejará de doler y dejarán de sangrar las heridas.
Un beso muy fuerte,
Comment by Lian — July 19, 2005 @ 9:30 pm
Que te vengas de vacaciones a Carboneras….
Comment by Capitan Calandraka — July 20, 2005 @ 9:58 am
Rosamar nos dijo ke pensabas ir a carboneras , una buena sesion de senderismo, birras y fiesta nocturna apagaran tu dolor.COÑO VEN PA CARBONERAS
Comment by la sombra — July 20, 2005 @ 4:30 pm
Te digo lo mismo que perdida, es más o menos lo que pensaba decir.
No sé qué es lo que consideras ser indolente con una mujer y qué es lo que hace que les produzcas rechazo, intenta saber lo que es y si no puedes cambiarlo dulcifica esas acciones.
Ánimo chaval, todo pasa y todos nos hemos sentido así alguna que otra vez.
Comment by ararat — July 21, 2005 @ 11:35 am
:o(
Comment by caramelo — July 25, 2005 @ 10:01 am
No te preocupes. El amor como dice perdidaenmadrid no se busca se encuentra. Probablemente tropezarás con él sin querer…seguro que entonces cambias más de algún comportamiento y ya no te hiere en el alma hacerlo, ya no te preocupará esa autoafirmación constante del yo porque seguirás siendo tú igual aunque compartas…:). Un beso.
Comment by chocoadicta — July 25, 2005 @ 3:46 pm
Por cierto felicidades retrasadas por el año cumplido..:))
Comment by chocoadicta — July 25, 2005 @ 3:46 pm