La Z Pitada.

Tenia que ser 12. Tenía que ser Octubre y tenía que ser un evento. Es curioso. Por no decir otra cosa, que el día de la Fiesta Nacional, al que a casi a todo el mundo nos da igual eso de la hispanidad, en donde normalmente solemos estar en la cama “hasta las tantas” en un día de fiesta entre semana, cuando sucedió algo que al poste, creo que los voceros y plebeceros de Z Presidente, no contaron con ello.
Normalmente, en el desfile que todos los años, “Blanquita” suele hacer con los “Novios de la Muerte”, la zona de tribunas suele estar totalmente reservada a gente muy próxima al partido político de turno en el poder. Este año era el PSO(E?) quien disponía de tal magno privilegio. Pues con todo y con eso… lo que aconteció antes del inicio y al final del desfile… no tiene parangón alguno.
Se me hace muy raro, que gente perteneciente o simpatizante muy directa o altamente afín y de confianza del mencionado partido, le hayan dedicado a ZP una sonora y tremenda pitada. Claro que a la vista de todo lo sucedido con el Estatuto de Cataluña, se lo tiene bien merecido, pues seamos claros… la entradas en tribuna, solo las tienen personas cercanas al partido en el poder y que sea gente de su “propio” partido la que le haya dedicado tan sonora pitada… hay estruendos que no necesitan comentarios. Lo peor de todo, es que dicho abucheo, fue silenciado subiendo la música de los altavoces, en un vano intento de silenciar, lo que es un estruendo.
Los silbidos y los abucheos que han tenido que escuchar, es la encuesta más significativa de la situación de este Ejecutivo. No es una casualidad, ni es el fruto de un calentón ciudadano. Eso si, esta vez no pueden echar mano del maido discurso de las actitudes vociferantes, porque como viene de su propia “cla”, y no pueden achacarle el muerto al partido rival; esta vez se lo han tenido que comer con patatas, pues sería ya el colmo del absurdo, que hoy viernes el Gobierno les multara, como hicieron con aquellos vecinos de Guadalajara, argumentando que se trata de un ejercicio de “libertad de expresión”. No hay que engañarse, en época no electoral la única encuesta real es la calle. Y aunque unos silbidos se pueden despreciar desde el poder; son una pesada losa que ha caído sobre el rostro de “Netol” de Zapatero y toda la pléyade de consejeros y más consejeros.


