HASTA LAS NARICES!!!

November 28, 2005

Horroris Causa Historiam

Filed under: Sin toga

No puedo callar ante esto. No puedo. Los hechos son los que son y, sin prejuzgar nada los expongo.

Está documentado y está escrito, que en el año 1936, el Cónsul de Noruega, Félix Slayer, se entrevistó con un joven Consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid, nombrado por el Frente Popular, de pasado socialista y recién incorporado al PCE llamado Santiago Carrillo. Desde hacía tiempo, éste embajador había ofrecido su ayuda a muchas personas, que por aquella época eran perseguidas por el régimen republicano, por el hecho de ser religiosas; y a pesar de las promesas de Santiago Carrillo, de asegurar al embajador, de que la vida de aquellos detenidos no corría peligro. Aquel embajador salió con rostro desanimado y altamente preocupado, pues según éste informó a sus superiores, no creía en las palabras de Carrillo, ya que había llegado a sus oídos, la salida de sacas masivas de las prisiones de Madrid, ante la inminente llegada de los militares que apoyaban a Franco. Días después contemplaría horrorizado cual fue el destino de aquellos detenidos: los agentes del Consejero de Orden Público habían sacado en masa a los detenidos, llevados ante enormes fosas comunes y fusilados allí mismo en los alrededores de Torrejon y Paracuellos del Jarama, con independencia de edad y sexo.

La mayoría de las órdenes de fusilamiento fueron decisión de Santiago Carrillo, como así atestiguan otros documentos a los cuales he tenido acceso. Ni más ni menos que el archivo histórico de la Federación Rusa. Como Estado sucesor de la URSS, se convirtió en depositario de dichos archivos, al ser desclasificados en 1991, son de acceso público y pude comprobar la realidad de tal hecho, gracias a una amiga rusa que me trajo unos facsímiles muy interesantes. En una carta de Georgy Dimitrov, dirigida a Valery Vorosilov (Comisario de relaciones exteriores de la URSS, con Joseph Stalin), de 30 de julio de 1937, afirma textualmente que era Santiago Carrillo el responsable de tales fusilamientos, así como una nota de Andrey Stepanov, agente soviético del recién creado KGB destinado en España, se ratifica en el mismo sentido.

En esos días solo en Madrid, fueron fusiladas 400 personas, en tales “traslados” masivos. Solo lo supera con creces el exterminio judío en Alemania, o las desapariciones de Pinochet; pero el record absoluto lo ostenta la extinta Unión Soviética, con las matanzas de Tayin, ordenada por Stalin. Y por supuesto… no me olvido de Francisco Franco; tres cuartos de lo mismo. ATROCIDADES EN LA GUERRA CIVIL SE COMETIERON EN AMBOS BANDOS POR LO QUE NEGAR ÉSTO, ES NEGAR LA MAYOR, y en si mismos, son claramente crímenes de lesa humanidad CON TOTAL INDEPENDENCIA DEL BANDO FUSILANTE, y en la actualidad, el mejor exponente o prueba de ello, es lo sucedido en los Balcanes.

Para quienes no lo sepan o no lo vivieron, el éxito de La transición, se basó, sobre todo, en no remover las heridas del pasado, pues como crímenes y horrores en ambos bandos durante la guerra civil se cometieron, se pensó que lo mejor, era no pedir cuentas a nadie, a fin de la reconciliación fuera posible y, por ende, se quiso olvidar Paracuellos, y otros hechos similares, además de permitir a Santiago Carrillo entrar en la política por la puerta grande.

Aspecto éste que se logró con éxito rotundo, ya que ni los vencedores ni los vencidos se pidieron cuentas entre sí, tomando el ejemplo del abrazo de Vergara que Isabelinos y Carlistas se dieron mutuamente. Es por ello por lo que Santiago Carrillo, se convirtió en pieza clave de la transición, es por ello, por lo que no se le pidieron cuentas, es por ello, por lo que pese a la cantidad de símbolos que había del régimen de Franco, si bien muchos de ellos fueron retirados, algunas estatuas ecuestres no lo fueron. Ni siquiera Felipe González Marquez, se atrevió a retirarlas, pues como él mismo afirmó: “si en vida a Franco no se le descabalgó del poder; hacerlo una vez muerto no tiene sentido”.

Ahora bien; resulta que a la llegada de ZP y sus incultos, ha supuesto un desmoronamiento de la Transición, quizá acomplejados y con ganas de revancha porque tras ocho años de gobierno de quienes los “progres” de hoy llaman la “derechona” lograra poner a España en su justo sitio, quizá por su incapacidad para afrontar los problemas reales de todo tipo que tenemos, ha reabierto heridas, que se suponían cerradas, en un intento de echar una cortina de humo. Además del ya descabalgamiento con nocturnidad de Nuevos Ministerios, como regalo de cumpleaños a D. Santiago Carrillo, van y lo nombran Doctor Honoris Causa… ¿o no debía ser más correcto Doctor “Horrois Causa”? Puestos ya a revisar y a pedir cuentas a solo una de las partes de aquella horrible guerra, que supone un fracaso total de la convivencia, Santiago Carrillo no es merecedor alguno de tal distinción, y debiera ser juzgado, como lo es ahora Milosevich y otro pájaros acusados de semejantes tropelias genocidas, por el Tribunal Penal Internacional.

Lo que si me pone en relevancia, es que éste nombramiento, es la demostración de que la Universidad española se ha convertido en un “gulag” de burócratas desvergonzados que compensan su inanidad intelectual con la pública apología del delito, siempre que el delito sea de izquierdas. Y no sólo eso. Se pretende someter a la historia a una redacción que encaje dentro de los parámetros que la progresía tiene, reservándose el derecho a decidir lo que es verdad y lo que no. Pero los hechos son los que son… y eso no cabe discusión salvo que se quieran tapar interesadamente. Ya hace unos años nombraron Doctor Honoris Causa en otra universidad madrileña al dictador comunista alemán Eric Honecker, pocos meses antes de la caída del Muro y de la liquidación de su abyecto régimen. Los “Villapalos” de entonces, tan miserables como los de ahora, alegaron que así trataban de mejorar las relaciones con el Este. ¿Y qué alega el rector Gabilondo para honrar ahora a Carrillo por sus crímenes? ¿Que no ha pedido nunca perdón por ellos? ¿Que ha mentido en sus libros? ¿Que nunca ha contado la verdad, ni su papel en la eliminación de sus propios compañeros de partido cuando repicaban a masacre en el Kremlin? La respuesta es no.

Mal está remover las tumbas de hechos que supusieron dolor por ambos sitios; pero peor es que solo se remuevan las de un bando y no las del otro. Tal vez, acertado sea un consejo que da el Evangelio, que resume muy bien todo esto: “Dejad que los muertos, entierren a los muertos”. Si algo me enseñaron mis abuelos, fue que debíamos bien aprender lo que pasó en esa década oscura, porque el pueblo que olvida su historia, está condenado a repetirla hasta que quede la lección bien aprendida, como si de la tabla de multiplicar se tratara.

Pero lo que más me duele de ello, fue cuando en la radio escuché un momento la SER, y preguntaban a los ñiños quien era Francisco Franco. Las respuestas me causaron un cierto estupor… no por la respuesta en sí, sino porque eso demostraba que aquellos chavales no tenían idea de esa parte de la historia, que en mi época de estudiante se trataba de pasar de largo como si no existiera. Mal vamos. Si empezamos a olvidar partes de la historia solo por pura conveniencia, o por la imposición de un criterio progresista o izquierdista de la historia, estaremos condenados a cometer los herrores del pasado, pues el pueblo que olvida su historia, está condenado a repertirla hasta que se aprenda la lección.

(Fuentes para la elaboración: Historia de España en Fotografias y Documentos; Editorial Plaza y Janés. Archivo General de la Federación Rusa, Moscú. Quiero agradecer a mi buena amiga Vicky, el que me haya traído un fascimil de tales documentos de la Antigua URSS).

November 17, 2005

Fallos “téscnicos”

Filed under: Sin toga

Esto de que no se puedan en lagunos post meter comentarios es un poco roolo y los de blogsome ya me estan tocanfdo los bemoles. oned a qui lo que se os courra o lo que poineis del anterior artículo

¡¡Quiero un “Credi-Montilla”!!

Filed under: Sin toga

Como todos ustedes ya saben, y si no se han enterado allá ustedes, el Sr. Ministro Montilla, tiene un crédito sin pagar, a una entidad financiera catalana llamada “La Caja de Pensiones y Ahorros de Barcelona” o dicho en román palatino “La Caixa” por una cifra casi impronunciable para la mayoría de los mortales.

Vamos, que el crédito lleva 15 años (se dice pronto), sin pagar ni un solo euro (antes en pesetas, diría sin pagar un solo duro) ni por el principal adeudado, ni por los intereses. Visto lo visto, me acuerdo en estos momentos en amigos míos y conocidos blogeros, asiduos visitantes a esta web, endeudados hasta las cejas, con la soga al cuello, y alguno que otro luciendo su carné de miembro de la alegre cofradía del “no llego a fin de mes por la puta hipoteca” que pensarán de todo esto.

Ni que decir tiene que cualquier mortal, si no paga el crédito, la entidad financiera consabida, te ejecuta en plaza pública, te condena a picota y te quita hasta la camisa. ¡Menudos son los bancos! ¡Y no digamos las Cajas de Ahorro, que si no ya me da la úlcera! Pero como hay personas y personas diferentes.

Y esto es así porque quise hacer algo muy parecido a lo que Alfonso Usía planteaba. Así que, me dirigí a hablar con el director de mi banco, a ver si podía hacer algo parecido o aproximado. Me fui al banco y tirando de influencias, logré que me recibiera el Director regional del banco en cuestión. Me dejé de diatribas y falsas caras y le dije:

— Mire usted, quisiera hacer un “Montilla” con el crédito hipotecario que me concedan, para comprar una casa y pagarlo con las mismas condiciones que el Sr. Montilla; esto es, me condonan el 50 % del principal y de los intereses y, que durante15 años, ustedes no me reclaman ni un euro, y si (por casualidades de la vida) accedo al poder político, le hago un apaño que le beneficie a su entidad de forma escandosa… ¿Qué le parece?”.

El director, me miró de arriba a bajo, y me contestó educadamente, con voz seria y profunda, aunque esperada por mi parte:

— Por mucho que quisiera, su propuesta es inaceptable para esta entidad ¿Se da cuenta de lo que me pide Usted Sr. PainKiller? Si esto se lo hiciéramos a todo el mundo el sistema financiero se iría al cubo de la basura, además; el dinero que presta esta entidad no es mío, ni puedo hacer con él lo que me plazca porque tampoco es de la entidad, pertenece a los accionistas de éste banco y yo, les tengo que dar resultados y… eso incluye cobrarle a usted el préstamo mensualmente al tipo de interés existente. Además de hacerlo así, estaría estafando a mis clientes y accionistas.

— ¡Pero Fornesa se lo ha concedido así a Montilla! –protesté-

— Allá películas de chinos –replicó- Es su problema. Que reclamen sus impositores. Nosotros somos una empresa privada. Hágase cargo Sr. PainKiller. Vivimos de cobrar los créditos.

Como pueden ver, acceder a un Credi-Montilla, es muy complicado. Primero, te tienes que llamar Montilla, segundo; ser secretario del PSC , tercero; Ministro del Gobierno de un gobierno socialista y cuarto; promover un escándalo de favores.

Eso sí, no cejo en mi empeño de tener un “Credi-Montilla”; porque a lo que no estoy dispuesto a tolerar, es tener que pagar durante 30 años de mi vida, un crédito que me supondría estar hipotecado hasta mi jubilación. De lo que estoy seguro es que si no pago un crédito hipotecario… me dejan en cueros, excepto si eres Montilla.

Actualización de 17-11-2005: Carot Rovira tambien tiene uno. Parece que eso de ser politico es un chollo impresionanate porque no pagas ni un puto préstamo. Eso si… atrévete tu a dejar de pagar uno, y verás.

November 10, 2005

El honor de las niñas

Casi medio centenar de periodistas, entre ellos los más prestigiosos de diversos medios han sido condenados en un proceso civil por haber dado una noticia: ¿Se ha terminado el tiempo en el que los jueces daban prioridad al derecho a la información? ¿Estamos en un momento delicado para la libertad? ¿Hay una ley tan ambigua que su aplicación depende exclusivamente de la voluntad del juez al que le toque?

Los hechos se remontan al asalto de un sórdido individuo natural de Moldavia, llamado Pietro Arkham, a un chalet de Madrid donde vivía un compañero, con su esposa e hijas. Este criminal que dio muerte al dueño de la casa e hirió gravemente a la esposa, hizo un grave daño a las chicas, y la información, que era relevante y de interés público, fue difundida por la policía, aunque esta vez no ha sido demandada. Por venir de fuente con tanto crédito, se emitió en todas las cadenas televisivas, radios y periódicos de forma prácticamente idéntica. Lo emitido era prácticamente lo mismo y por eso las condenas, aunque varían según la intensidad del trato informativo, resultan parecidas.

Los jueces, en primera instancia, dictaminaron que lo publicado por los periodistas vulnera el honor de las hijas del asesinado, dado que se especificaba que fueron víctimas de la agresión del criminal ya juzgado y condenado y eran menores en el momento citado. A mi modo de ver, los periodistas no hicieron otra cosa que dar cuenta de un nuevo delito y un nuevo delincuente, alguien que entra en las casas, mata y ataca a todos los miembros, en especial a los más vulnerables. De acuerdo que hay que proteger a los menores, pero aquí quien no los respetó fue el criminal.

Los periodistas solo contaron los datos que les dio la fuerza policial. Es decir, cumplieron con su labor informativa; y se apresuraron en alertar de que un nuevo tipo de crimen había entrado en el horizonte delictivo. Algo que a la postre, en sí mismo, es la misisón de la prensa ¿no es así?

Entramos pues en una colisión grave entre el derecho a informar y el derecho al honor. En los países avanzados y democráticos, prima siempre el derecho a la información, porque eso hace a la sociedad más fuerte y más libre. En la nuestra, donde últimamente los periodistas tienen que someterse a una reiterada interpretación de las leyes en su contra, sufrimos al menos en Primera Instancia, y en algunas Audiencias Provinciales, rigores de una falta de amplitud de miras, y, ¿por qué no decirlo?, el fantasma mal disimulado de meter al periodista en vereda, puesto que parece que se lleva demasiado tiempo informando con demasiada manga ancha.

En resumen, la sentencia contra al menos 49 periodistas, entre los que se encuentran lo más granado del oficio, desde Olga Viza a Juan Pedro Valentín, pasando por María Teresa Campos, toca el fondo de la profesión: ¿Quién ha de decir lo que debe publicarse: los jueces o los periodistas? ¿Hasta dónde deben saber los ciudadanos?

Porque si los periodistas hubieran dado la noticia del asesinato del dueño del chalet sin mencionar los detalles de la agresión a su familia, habrían mutilado la información y faltado a la verdad. Por tanto, exigirles que silencien las circunstancias de un hecho va contra el ejercicio profesional puro y duro. Por otro lado, está el derecho al honor de todo el mundo, en especial el de los menores. Aunque repito que lo que sucedió es que se dio traslado a la opinión pública de un suceso, el ataque de un individuo al hogar de unos ciudadanos, y lo que allí hizo. Por tanto los periodistas obraron según su leal saber y entender: informaron a todos, simplemente transmitiendo lo que es habitual, datos proporcionados por otra institución. Fueron rigurosos y veraces: incluso unánimes. Por eso hay tantas condenas.

Es preciso, pues, que la profesión tome posiciones. ¿Qué ha hecho que tantos periodistas de prestigio hayan incurrido en una falta que no sólo es condenada por instancias judiciales sino que lleva acarreada una indemnización desproporcionada que no tiene en cuenta regla de medir alguna? Es decir, que a veces se dicta sin que se acredite el daño, simplemente a “ojo de buen cubero”. Tengo la convicción de que esos profesionales, entre los que además de las estrellas refulgentes hay un batallón de periodistas de a pie, creían estar obrando rectamente. No era su intención arremeter contra el honor, ni la intimidad, sino que dieron traslado a la noticia con la dimensión que tenía, lo que debe ser apreciado jurídicamente. El daño fue causado por el asesino, y más daño se causaría, y no solo a una familia, por desgracia, sino a toda la sociedad, sino se informa completa y correctamente de lo que pasa.

Tal y como están las cosas, para que no hubiera oportunidad para esta demanda, capitaneada por el abogado Gregorio Arroyo Hernansanz, otrora amigo de los periodistas y defensor de innumerables causas en el Grupo 16, habrían tenido que mutilar la información y dar solo una parte. Algo inaceptable.

Lo importante por tanto es dejar claro que
1.-La sentencia ha sido del Juzgado de Primera Instancia y luego de la Audiencia Provincial. Todavía no es firme. Cabe recurso ante el Tribunal Supremo, y ya está recurrida por las partes implicadas. Es muy posible, y absolutamente deseable, no solamente por los compañeros implicados, sino por toda la profesión, que los jueces del Supremo decidan con precisión entre la libertad de información y el derecho al honor. Y sobre todo, para saber si los periodistas son libres para comunicar noticias o deben amputarlas para evitar demandas millonarias.

2.-La batalla no ha hecho más que empezar porque son muchos lo que buscan la Bono-Loto judicial aprovechando que, por ahora, se fijan indemnizaciones sin que se acrediten los daños, además, por cantidades exorbitantes, que no guardan proporción y que en este asunto, ha colgado la espada de Damocles sobre la cabeza de más de cuarenta periodistas de a pie – descontadas las estrellas–, con un cobro que les arruinará si se consolida. Es muy curioso ver en la distancia aquel joven Gregorio Arroyo que peleaba del lado de los periodistas, aprovechando ahora los resquicios de la ley para ponerles en tal aprieto. Tal vez todos nos hemos hecho mayores, pero algunos más que otros.

Por cierto, debemos subrayar que en la actualidad el concepto judicial del honor es impreciso, la intromisión ilegítima no tiene una definición clara, y en ese terreno resbaladizo, caben muchas cosas, como la amenaza de gran mordaza mediática, inducción a la autocensura y angustia colectiva de trabajadores de la información, en una sociedad cada vez más necesitada de noticias completas y veraces. Hasta ahora los jueces del Tribunal Supremo, en España, se han decantado por la defensa de la libertad de expresión e información y no hay causa para creer que no lo seguirán haciendo. Habrá que esperar, sabiendo que cabría recurso ante el Tribunal Constitucional, e incluso ante el de Derechos Humanos de Estrasburgo, porque la profesión periodística, y la sociedad entera, en definitiva la propietaria del derecho a la información, se juega su identidad.

De los periodistas condenados, algunos correosos y batalladores, los hay que se las vieron con el Tribunal de Orden Público, (el TOP de la dictadura) y que no vacilaron en informar, pese a leyes mordaza e intentos de recorte de libertades, que siempre hubo. Por eso seguirán en la brecha.

Lo más curioso es que la profesión en su conjunto parece ajena a los peligros que se ciernen sobre el derecho a informar. Y no es el más pequeño la proliferación de sentencias judiciales adversas. Algunas, disparatadas. Para dar un ejemplo solamente, recordemos que hace unos meses se emitieron unas imágenes del ex ministro Álvarez Cascos y su nueva compañera sentimental. Habían sido tomadas en lugares públicos y mostraban actividades de un alto cargo y persona relevante, de indudable interés mediático, lo que en principio carecía de ribetes dañinos. El entonces ministro no lo consideró así y demandó a los distintos programas de televisión que emitieron esas imágenes, por lo que hubo procedimiento en juzgados diferentes. Hasta tal punto es confusa la legislación, la ambigüedad de los conceptos de honor e intromisión ilegítima, que dos jueces se pronunciaron sobre este mismo hecho, en la misma semana, de forma radicalmente contraria. Son jueces de Primera Instancia de Madrid, se supone que con la misma formación e información, pero evidentemente con posturas muy diferentes. Pues bien: uno de ellos condenó, sin paliativos, imponiendo, como nos tienen acostumbrados, una cantidad millonaria; y el otro, sin embargo, a pesar de que le tocó juzgar el programa con más aristas, absolvió libremente, en beneficio de la libertad de expresión. Atendiendo a las razones de sus sentencias, parece increíble que juzgaran los mismos hechos y con la misma ley. Para que vean que caben toda clase de interpretaciones: simplemente porque los conceptos no son claros. Y una ley poco clara, es una ley injusta.

Pues todavía en esta causa hubo una tercera opción, la de un juez que condenó a un tercer programa por la emisión de esas mismas imágenes del ex ministro, pero solo a una cantidad simbólica: menos de cien euros, aunque Cascos demandaba 400.000 de reparación. Vean como siguen las interpretaciones en una variedad multicolor: puede afirmarse que según el juez que toque, así es la sentencia.

Es decir, que ahora, y como no son firmes las condenas contra “los 49”, afortunadamente, serán los tribunales superiores, con jueces reposados y sesudos, quienes –así lo esperamos– restablezcan el equilibrio entre honor e información y se supone que crearán una jurisprudencia unitaria que impida el paso a la injusticia.

Pero pasen y vean como no se puede difundir impunemente que “los periodistas tal y cual” han sido “condenados por intromisión ilegitima en el honor” diciendo que la sentencia es firme, puesto que podría ser revocada, anulada y seguramente cambiada de sentido. Con lo cual todos los periodistas aludidos, a los que se les presenta como reos de no se sabe qué delito, podrían poner demanda por intromisión en el honor, puesto que la información deficiente puede dar de ellos una idea de que son inveraces, ligeros de cascos, o incompetentes, y eso va en menoscabo del honor. Así de fácil es resbalar en conceptos tan ambiguos.

November 2, 2005

Okupas

Esta mañana, al salir de mi casa he salido con no cierta preocupación. A pesar de que me asegurado de cerrar bien la puerta, cierto desasosiego me recorría todo el cuerpo, cuando el lunes en el periódico, había leído una noticia que me dejó el cuerpo jota.

Como algunos sabrán, a la Ministra de los pisos de 35 metros cuadrados, no se le ha ocurrido mejor cosa para resolver el acuciante tema de la vivienda, que una reforma de la “Ley del Suelo y de las Valoraciones”, cuyo borrador contempla la posibilidad de que el Estado, pueda EXPROPIAR, a los titulares de viviendas vacías o que no residan en ellas.

Uno, cuando de repente lee estas cosas, no deja de sorprenderse, y no sabe si echarse a reír a carcajada limpia o asustarse. Aclaremos las cosas y dejémoslas es su sitio; es inadecuado el uso del término “expropiar”; pues en sí mismo, lo que significa es que una propiedad de un particular, pasa a cambiar de estatus jurídico a otro muy diferente: se convierte en una propiedad pública y, en cierto sentido, puede incluso adquirir el rango de bien demanial, para uso y disfrute de todos los ciudadanos, con el objeto de servir a un fin concreto, preciso y público; eso sí, compensando al “expropiado” con un justiprecio por la pérdida de su propiedad. Esto me demuestra una vez más, que los asesores jurídicos de Trujillo, son unos meapilas iletrados, con nula capacidad de discernimiento o de escasa formación en derecho.

Claro está que al descubrirse el pastel, como todo buen progre que se precie, y tras el revuelo armado (que no es poco), la Ministra cuota paritaria Trujillo, desmintió aquello, diciendo que sólo es un borrador.

Esto solo es una introducción, de lo que ahora viene… a si que, ¿estas bien sentado? Pues agárrate bien a la silla o donde sea porque vienen curvas. En un pueblecito de Granada, un grupo de “montoyas” y “tarantos” (sí, esos que en Plaza Castilla arman el taco cada vez que hay un juicio contra uno de sus miembros por vete a saber que, pero uno ya se lo imagina) —raza gitana para aquellos que no se enteran ni del nodo—, al más puro estilo “okupa”, tomaron al asalto varias viviendas; con independencia de que éstas estuvieran desocupadas o no. Por lo que no sólo ocuparon viviendas vacías del pueblo, que el consistorio tenía para alquiler, sino que ciertas viviendas ocupadas por su dueños, en plena noche fuero obligados a punta de pistola, tras tirar la puerta abajo, a abandonarlas, alegando como coartada, el Borrador de la reforma Trujillo de al Ley del Suelo.

Ante esto, miré el calendario por si acaso me había equivocado de día, y hoy era el día de los inocentes. Nada de eso. Era real y cierto. Lo que más me pone el grito en el cielo y me hace rasgar las vestiduras, es que la mismísima Guardia Civil, sin una orden judicial, NO PUEDE HACER NADA. ¿¿¿Cómo que no puede hacer nada??? ¡¡¡Oiga, que un tío a punta de pistola me ha arrebatado lo que es mío!!! ¡¡¡ESTO YA SE SALE DE MADRE!!! Pónganse en el caso de estas personas. Unas personas que tiene su casa… insisto SU CASA, a punta de pistola se la quitan alegando una ley inexistente aun. Lo que ya clama al cielo, es que estos ocupas, lucen coches de lujo que no están al alcance de los mortales, salvo que te toque una quiniela o similar. Para más escarnio, encima la Juez dice que hasta dentro de una semana o dos, no puede proceder a los desalojos forzosos. Me voy a ahorrar los descalificativos por decoro, pero… ya se imaginarán lo que pienso. La actividad de los okupas en Jun, desalojando casas con los vecinos y sus hijos dentro para vivir en ellas, no es más que el resultado esperable al que ha llevado la permisividad con que sus actividades delictivas han contado durante años en España. No sería de extrañar que algún juez, dictaminara que la situación social de los ladrones les fuerza a cometer esas tropelías y que, por tanto, no se les puede condenar. O algo así.

Insisto: una ministra pretende expropiar viviendas por el peregrino hecho de que no se les está dando el uso que las autoridades consideran que se les debe dar, no resulta raro que el respeto a la propiedad privada, base de la prosperidad sin precedentes de la que disfruta Occidente, se diluya como un azucarillo. La localidad de Jun fue noticia en 2001 por hacer el primer debate de presupuestos vía Internet con la participación de los ciudadanos. Cuatro años después, padece una situación tercermundista. Ese es el camino de las sociedades que no han logrado hacer respetar la propiedad privada.

Por supuesto, los desalojados, han tenido que recurrir a familiares… incluso el Alcalde, ha tenido que prestar su propia casa para acoger a los desafortunados asaltados. Yo la diría a la señora jueza del partido judicial de Jun, que debería hacer lo mismo, a ver que opina. O mejor; ¿Qué haría usted si fuera desalojada en medio de la noche de su casa?

Cosas como éstas, solo me hacen sacar dos conclusiones: Primera; a los gitanos NI AGUA, y eso de pedir un piso… QUE SE OLVIDEN, que en vez de comprarse un Mercedes, paguen la letra de un piso. Segunda; ¿Cómo pueden pedir que les comprendamos y les integremos cuando ellos mismos no se integran? Táchenme de xenófobo si quieren, pero cada día veo que ellos mismos, son los primeros en no respetar las normas de todos.

Ahora, tengo miedo. Miedo atroz, pues cualquier día de éstos, si esto no se arregla de forma inmediata, me veo que un día me quedo sin casa, solo porque después de una dura jornada de trabajo, veo que por el hecho de haberla “desocupado” por irme a trabajar, me puedo encontrar con que unos ocupas se han apoderado de ella… y la policía de brazos cruzados, porque sin una orden del juez no pueden mover ni un músculo. ¿Tercermundista? Más que eso.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here