HASTA LAS NARICES!!!

December 1, 2005

Lágrimas negras de otoño

Filed under: Sin toga

Me preguntas si te sigo queriendo, a pesar de tiempo transcurrido, enfados, riñas, trifulcas, encuentros y desencuentros. No puedo sino estar más seguro de ello. Nunca olvidaré aquel verano en el que te conocí; nunca. Y a pesar de todo lo ocurrido, nunca me arrepentiré de haberte conocido. Al verte me quedé prendado de tu forma de mirar y del delicado sonido del trueno, que era tu voz. Desde entonces, nada ya sería igual. Y lo sabes. Para qué explicarlo,… lo sabes tan bien como yo.

Cuando nos vimos por última vez, traté seguir tu consejo. Procuré buscar cobijo en otros árboles del bosque, traté de encontrar algún rincón donde poder resguardecerme del frío y del crudo invierno. Nada de eso hallé. Solo la tristeza y la soledad, de quien se pone a luchar contra viento y marea en plena intemperie. Con el tiempo descubrí, que el frío entumeció mis sentidos, tanto que incluso un perro llamado dolor, llamó a mi puerta y, allí se quedó. Hay momentos en los que el perro dolor no deja de darme terribles dentelladas. Es como una fiera, que cuando atrapa a su presa, no la suelta.

Y aunque este último verano apenas pude por unos momentos alejarme de él; al llegar de nuevo a la dura realidad, me estaba esperando. Dormido. Paciente. Esperando. Está esperando su momento para volverme a atrapar y no soltarme jamás.

Uno, por desgracia, ama o deja de amar en contra de su voluntad. Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura. Me dices que sea paciente; que no pierda la esperanza. Esperanza… la esperanza es un buen desayuno, pero es una mala cena.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here