El juguete roto
En más de una ocasión, me he quejado airadamente del Capitán Calandraka por el hecho de que esté poniendo en voz pública algunos aspectos de vida privada. Está claro, y me queda claro, que para este sujeto, soy su muñeco de feria. No soy un amigo, soy un objeto para su diversión y chismorreo.
Creo ya haber aguantado bastante y de poco, esta vez aceptaré sus disculpas. Ya he aguantado bastante a aquellos, que en cierto modo, solo hacen de mí el chiste fácil y la gracia continua, cuando en realidad, estamos hablando con el personaje más falso, embustero y embaucador donde los haya, pue sen más de una y en más de dos.. ya se le ha pillado .
Alardea el caballero de demasiadas cosas, cuando en realidad solo son falsedades. Y sin ir más lejos, este sábado, estando con quienes se supone que son mis amigos… me hicieron ponerme delante de un drag, con el objeto de sacarme una foto y exhibirla en su web, a mayor gloria de su página.
Y si he de Mostar alguna foto, en la que yo salga o esté presente en ella, ESE DERECHO ME LO RESERVO YO. Para que sepan ustedes: Lo que ha hecho es VIOLAR MI DERECHO A LA IMAGEN, algo tan simple que muchos creo que no entienden. Aunque la foto sea un recinto privado de uso público, eso no le autoriza a usarla. Que en el artículo de hoy Calandrka me saque al lado de un enorme Drag, con una cara sacada de la peor película de terror, no es que hable mucho bien de mi. Inocente de mí, que caigo ante estas trampas tan burdas, pero no me está mal empleado por ello. No obstante, sabedores de lo sensible que soy con estos temas y que no me gusta mostrar mi imagen en la web, va, y con el pretexto de hacer la gracia… la planta.
No me importa en absoluto que saque un video sobre como se hace la cata de un vino. Soy un gran aficionado al vino y me gusta beber, siempre que puedo, un buen vino, y gracias a mi amigo “el Camarón de Cáceres”, aprendí los fundamentos de la enología y a apreciar el buen majan que un vino supone. Aun en tal caso eso no me convierte en un experto. Solo soy un buen aficionado con buenos conocimientos, pero que aun tiene mucho que aprender en dicho arte.
Y para colmo, los comentarios que al respecto ya existen. De hecho, aun me acuerdo de un comentario que hizo una tal Noe, a costa de otra foto mía puesta en Tecnofovia, sin mi consentimiento, y con unos comentarios que, a parte del tuyo… los restantes no le andaban a la zaga. La memoria me funciona muy bien Noe y, aprovecho la ocasión para lanzarte dos preguntas: ¿acaso te he ofendido en algo o he hecho algo lesivo para que pusieras aquel comentario? Reconozco que siendo más joven, me lanzaba demasiado quizá, pero ¿y quién no lo era? ¿Es que acaso era el único tío que iba en plan “caza masiva” femenina? Su comentario me resulta muy difícil de encajar, tanto el de esa ocasión, como el actual.
Pues señores, este señor… ya esta harto. Ya ha aguantado bastante. Ya no admitiré ni disculpas, ni perdones, nada. Ya me he cansado de ser el juguete de todos. Y eso que tengo material suficiente para Mostar las vergüenzas de mas de uno y de dos, pero… uno es una persona responsable, y porque tiene el respeto por bandera. El “juguete” se ha roto y no se arregla ni con super glue.
¿Es a lo mejor, hora de cambiar de aires y de amistades? Yo no tengo ahor respuerta producto del shock. Diganme que hacemos con este tipo, que responde por Capitan Calandraka, que no respeta a nada ni a nadie, y que eso de la lealtad a los amigos, es un concepto para él inexistente y, que para más señas, muchas cosas de las que dice, resutan ser “cuentos de calleja”


